Mensaje de Pascua de Pbro. Jorge Ritacco, Párroco de Ntra. Sra. Del Pilar

La Pascua es un gran regalo de Dios, de un Dios que no dejo al Hombre solo y no se olvida del Hombre sino que esta con él y camina con él. Y en ese caminar de Dios con nosotros, con los hombres, se hizo hombre y compartió nuestra humanidad y terminó muriendo en la cruz. Todo parecía que se acababa allí pero hubo un paso más y ese paso fue la Pascua.

Y la Pascua es una gran a oportunidad que Dios nos regala de resucitar, de empezar de nuevo, para que empecemos la experiencia nueva que tenemos, de morir a lo viejo y cambiar y empezar una vida nueva.

Pidamos  al Señor que en esta Pascua podamos vivir con intensidad esta oportunidad que Dios nos da. Todos tenemos cosas que cambiar, bajar de nuestros egoísmos, de nuestras ambiciones, de nuestras cosas desmedidas y resucitar a una vida nueva. Solos, quizás lo hemos intentado y no hemos podido. Hoy,  la gracia de Dios nos dá esa fuerza para poderlo vivir de un manera distinta y contar con esta presencia de su amor.

Agradezcamos al señor que nos ama tanto y pidámosle que cuando nos desean Feliz Pascua sintamos que también el Señor nos dice feliz Pascua; nos está diciendo que nos dá una nueva oportunidad, de empezar de nuevo. Renovemos nuestra amistad con él, que resucitemos con él, que nos animemos a hacer morir el hombre viejo y resucitar con la gracia de Dios.

Que el Señor nos conceda a todos una muy feliz Pascua y pidamos mucho, recemos mucho, por nuestro país para que vivamos en paz, que busquemos los mejores caminos para los destinos de nuestra Patria.

Por la paz den el mundo, ya que estamos muy afligidos por los últimos acontecimientos, y sobre todo, los  cristianos deberíamos pedir en esta fecha más que nunca por ello¸

Por nuestra comunidad parroquial, para que podamos descubrir los caminos que Dios tiene para nosotros para crecer y para que nuestros hermanos crezcan en la vida  de la fe,

Pidamos por los enfermos, por los moribundos, por los que no tienen techo, por los más necesitados, por los que están alejados de Dios.

Por todos ellos murió Jesús y por todos ellos también resucita.

Pidamos al Señor para que nos acompañe para que nos ayude, para que en nuestra comunidad parroquial nos ayude a discernir esos caminos de Dios. Este año miremos especialmente a nuestra familia, y hagamos crecer en la fe allí donde estamos, en nuestro hogar.

Por todos estas intenciones y para que el Señor resucite en el corazón de todos, nos devuelva la alegría y nos devuelva la gracia de seguir creyendo y confiando en El.-